Oficina central del Departamento del Tesoro estadounidense, en Washington. (Foto: Department of Treasury)

EE.UU. pone en evidencia el bloqueo a Venezuela en materia sanitaria

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos autorizó este miércoles ciertas transacciones con el gobierno venezolano para adquirir bienes relacionados con la lucha contra la pandemia de COVID-19.

La Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) explicó que la licencia otorgada incluye transacciones y actividades con el Banco Central de Venezuela, Banco de Venezuela y Banco Bicentenario que involucren la entrega de mascarillas, ventiladores y tanques de oxígeno, vacunas y la producción de vacunas, pruebas de COVID-19, sistemas de filtración de aire y hospitales de campaña, entre otros.

Contexto: Venezuela ha reiterado que el bloqueo al país no ha estado sujeto a excepciones y, tratándose del sector salud, el Estado venezolano también ha tenido que lidiar condiciones de cancelación de relaciones con proveedores internacionales.

Recientemente, trascendió el bloqueo de 4 operaciones bancarias correspondientes al pago de Venezuela a la iniciativa COVAX del Sistema de Naciones Unidas, con la cual el país ve detenido el proceso de adquisición de 11 millones de dosis vacunales.

La entidad bancaria UBS de Suiza fue la responsable del congelamiento, de acuerdo a comunicación emitida por COVAX a la delegación venezolana en la ONU a cargo del Embajador Héctor Constant Rosales.

La nueva decisión del gobierno estadounidense no debe considerarse un desmantelamiento del bloqueo, pues mantiene la prohibición para la exportación o reexportación de cualquier bien, tecnología o servicio a militares, operaciones con la estatal de petróleos PDVSA y otras empresas del Estado, así como la liberación de cualquier propiedad bloqueada de conformidad con las medidas coercitivas y unilaterales ejecutadas contra el país.

La Licencia General Nro.39 está firmada por el director de la OFAC, Bradley T. Smith. El mismo día el Tesoro también aprobó ciertas transacciones para los Gobiernos de Siria e Irán en el mismo sentido. Es de considerar que nuestros países son objeto de operaciones de guerra por diversos medios.

Por qué es importante: El acceso a vacunas ha sido un arma de presión y cabildeo geopolítico por parte de las corporaciones farmacéuticas y gobiernos, con EEUU al frente. Las modalidades de presión concreta contra Venezuela en esta materia han venido en la dirección de autorizar la entrega de vacunas al país a cambio de giros de postura o conseciones por parte del gobierno venezolano.

Hace dos semanas, el gobierno estadounidense anunció por medio del embajador fake de Venezuela, ubicado en Colombia, James Story, la exclusión de Venezuela de la donación de vacunas por parte del gobierno estadounidense señalando críticas a la estrategia de vacunación nacional, pero el trasfondo eran las presiones contra Caracas.

El mismo Story luego admitió que “si Maduro cede estos espacios democráticos, restaura las instituciones y da espacio, podemos empezar a evaluar el levantamiento de algunas sanciones que hemos hecho en el pasado”, dijo en referencia a ceder plenamente a las exigencias planteadas en el llamado “Acuerdo de Salvación Nacional” propuesto por Juan Guaidó.

Vale la pena recordar que el diálogo planteado por Guaidó, donde este opera a control remoto bajo instrucciones estadounidenses, trae una “propuesta” de vacunación contra la COVID-19 a cambio de conseciones.

La Licencia General Nro.39 se reviste en un elemento de prueba aportado por el propio gobierno de Biden del carácter genocida del bloqueo. Las supuestas exenciones no tienen asidero en lo real y los temores a represalias de las empresas de salud al relacionarse con Venezuela son tales que el mismo gobierno estadounidense debe salir a autorizar operaciones comerciales esenciales en tiempos de emergencia sanitaria.

Hace poco, el congresista Jim Mcgovern publicó una carta dirigida a Biden recomendando el retiro del bloqueo a Venezuela por considerar sus daños indiscriminados contra la población.

ASOCIADO
Instituto Samuel Robinson para el pensamiento original.
Caracas. República Bolivariana de Venezuela. 2021.

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